domingo, 21 de febrero de 2010

Home is where one starts from

Mientras escucho a Natalie Dessay cantando el Sempre Libera de Verdi, siento el alfilerazo de la belleza (potenciado por sus espectaculares agudos de soprano ligera). Suena cursi, pero en la intimidad la cursilería deja de ser un grotesco refinamiento y se convierte en una grata voluptuosidad. En la intimidad siempre vamos en cueros, sin ofender a nadie. Nuestros placeres y nuestros días son más hermosos aún en lo oscuro, donde al decir del difunto Benedetti, dan confianza. En esa confiable oscuridad es donde mi gratitud encuentra también su templo, en la desnudez de estos momentos arrebatados, a los que no hubiese accedido jamás sin ayuda de tantos que no sé nombrar. Valga pues mi gozo como disipación, pero también como homenaje.

Y con esto cierro mi Déjà-vu por tiempo indefinido. Una ausencia que preveo larga (y en ese caso será afortunada), pero que espero no sea definitiva. Gracias a todos y hasta pronto. Como dice Eliot, Home is where one starts from (El hogar es el punto del que partimos)…